
LONDRES, 06 Nov. 07 (ACI).- La familia Jones
tiene dos grandes motivos para dar a gracias a
Dios. Sus gemelos Gabriel y Ieuan ya
cumplieron siete meses de vida, crecen con
firmeza y gozan de buena salud. Durante su
gestación, Gabriel sobrevivió a un conato de
aborto provocado, con el pesar de sus padres,
para tratar de salvar la vida de su hermano.
Rebecca Jones, una consejera financiera de 35
años de edad tenía 10 semanas de embarazo
cuando supo junto a su esposo Mark que
esperaban gemelos. El gozo inicial duró poco
tiempo. A las 20 semanas los médicos
encontraron que algo andaba mal: Uno de los
gemelos no crecía al ritmo de su hermano.
Estaba muy débil, tenía un corazón tres veces
más grande de lo normal y era mucho más
pequeño que su hermano; todo hacía presagiar
que moriría en el vientre.
Los médicos no encontraron una explicación
para el escaso crecimiento de Gabriel, pero lo
cierto es que no estaba recibiendo nutrientes
suficientes. Entonces advirtieron a los Jones
que la inminente muerte del más pequeño
supondría a corto plazo la muerte del segundo,
por lo que deberían abortarlo.
Rebecca Jones, con el corazón destrozado,
decidió salvar al más fuerte y abortar al más
pequeño, al que llamó Gabriel. Los médicos
intentaron abortar a Gabriel cortando el
cordón umbilical, pero el cordón era muy
fuerte y no se pudo concretar el
procedimiento.
Luego, decidieron dividir la placenta en dos
para que cuando Gabriel muriera, no afectara a
su hermano gemelo. Pero después de la
operación que debía terminar su vida, el
pequeño Gabriel dio otros signos. Aunque
pesaba menos de medio kilogramo, luchó con
tanta fuerza por sobrevivir que los médicos lo
llamaron Rocky. Sorprendentemente, se las
arregló para vivir en el vientre materno por
otras cinco semanas, hasta ser viable para una
cesárea.
Los gemelos nacieron a las 31 semanas. El más
grande, Ieuan, pesó un kilo y medio. Gabriel
superó apenas el medio kilo. Ya cumplieron
siete meses y están en su hogar de Stoke,
donde son tan cercanos que siempre se
sostienen de la mano.
Para Rebecca Jones, “esto realmente es un
milagro. Los médicos realizaron una operación
que le causaría la muerte, pero Gabriel se
mantuvo con vida”.
“Cuando lo sentí patear con fuerza al día
siguiente de la operación, supe que
sobreviviría”, asegura Rebecca. “Los médicos
no lo podían creer al escuchar sus latidos”.
Senado paraguayo rechaza proyecto que
promueve aborto bajo eufemismo de salud sexual
ASUNCIÓN, 17 Nov. 07 (ACI).- El Senado
paraguayo rechazó con 26 votos en contra, seis
a favor y 13 abstenciones, el proyecto de ley
"Sobre Salud Sexual, Reproductiva y Materno
Perinatal"; hecho que ha sido calificado por
el subdirector de la Oficina Internacional de
Fundación Vida, Guillermo de Navascués, como
un triunfo de la vida.
“El derecho a la vida, basado en la naturaleza
del hombre, debe ser un punto de partida
previo a cualquier decisión del poder
legislativo. La vida no es algo que se decida
caprichosamente en un parlamento, por lo que
no debería ser objeto de votación alguna. Con
todo, esperamos que estos avances en defensa
de la vida que se están produciendo en algunos
países latinoamericanos se afiancen”, expresó
de Navascués.
El líder pro-vida destacó que esta “una nueva
victoria de la defensa de la vida” se debió a
que “en el debate se aportaron ideas muy
constructivas”.
El proyecto había generado el rechazo de
diversas instituciones pro-vida, así como de
la Conferencia Episcopal Paraguaya, que señaló
el objetivo del proyecto es “implantar una
revolución cultural bajo políticas oficiales
que atentan y dañan a los jóvenes y a la
sociedad, y crea una mentalidad y una cultura
contra la vida”.
Comisión
de Derechos Humanos de la ONU exige a Paraguay
legalización del aborto
ASUNCIÓN, 20 Mar. 06 (ACI).- La Comisión de
Derechos Humanos de la ONU exigió a Paraguay
la legalización del aborto, haciendo
referencia al “Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos”, cuyo texto curiosamente
¡no menciona esta práctica!!
En el punto 10 del documento “Observaciones
finales del Comité de Derechos Humanos:
Paraguay. 31/10/2005”, publicado en el sitio
Web oficial de la Comisión se lee
textualmente:
“El Comité toma nota de las medidas adoptadas
por el Estado Parte con relación a la
planificación familiar. Sin embargo, sigue
preocupado por los altos índices de mortalidad
infantil y materna, especialmente en zonas
rurales. El Comité reitera su preocupación por
la legislación indebidamente restrictiva del
aborto que induce a las mujeres a recurrir a
formas inseguras e ilegales de aborto con
riesgos latentes para sus vidas y salud.
(Artículos 6 y 24 del Pacto)”.
“El Estado Parte debe adoptar medidas
efectivas para reducir la mortalidad infantil
y materna mediante, entre otras, la revisión
de su legislación relativa al aborto para que
concuerde con el Pacto, y el acceso de la
población a los medios anticonceptivos,
especialmente en zonas rurales”.
Sin embargo, el citado Pacto no menciona ni el
término aborto ni el derecho al aborto e
insólitamente los artículos citados por la
comisión, protegen la vida de los niños.
En el artículo 6 se lee que “el derecho a la
vida es inherente a la persona humana. Este
derecho estará protegido por la ley. Nadie
podrá ser privado de la vida arbitrariamente”.
Y en el artículo 24 se sostiene que “todo niño
tiene derecho, sin discriminación alguna por
motivos de raza, color, sexo, idioma,
religión, origen nacional o social, posición
económica o nacimiento, a las medidas de
protección que su condición de menor requiere,
tanto por parte de su familia como de la
sociedad y del Estado”.
Según fuentes pro-vida consultadas por ACI
Prensa, en los últimos años la Comisión de
Derechos Humanos exige a cada país de América
Latina legalizar el aborto después de su
habitual “examen” de la situación de los
derechos humanos en estas naciones arguyendo
falazmente que constituye una exigencia del
Pacto ratificado por los países miembros de la
ONU en 1966 y en vigor desde 1976. |