Bienvenida:
En primer lugar, queremos darles la más sinceras felicitaciones por la decisión tomada de consagrar su amor ante Dios y recibir Su bendición. Les deseamos de todo corazón que sean muy felices a lo largo de su vida matrimonial. Queremos lograr que su boda sea un bello encuentro definitivo con Dios, y que su agradable recuerdo perdure en ustedes hasta más allá de la muerte.
Para ello, les animamos a que desde ya, vean la ceremonia de la boda como algo sagrado, donde Dios estará presente para bendecirlos y darles Sus dones para que sean felices. Se trata de recibir un Sacramento, y por lo tanto, deben acogerlo con el respeto, devoción y amor con el que Dios nos entrega los sacramentos. Cuanto más interés pongamos en que así sea, mejor será; pues más se reviste de la belleza misma de Dios. Sería una pena que, siendo ustedes dos novios creyentes, con fe, permitieran que prevaleciera en su boda el aspecto superfluo y suntuoso, que con bastante frecuencia acompaña a esta celebración.
Lo primero que vamos a explicar es el proceso administrativo que van a realizar, o, dicho con otras palabras, los trámites que deberán llevar a cabo:
Proceso Administrativo:
- Ir a la Oficina parroquial y separar la fecha de la celebración de la boda con tiempo suficiente (se recomienda hacerlo por lo menos con dos meses de anticipación, para que no coincida con la celebración de otro matrimonio).
- Llenar el " formulario prematrimonial " que se les dará, para registrar sus datos personales. Al entregar el formulario, se realiza una ofrenda económica inicial para reservar la Iglesia (ofrenda que les será devuelta si los contrayentes o sus representantes avisan de la cancelación de la reserva con suficiente tiempo).
- Asistir al " encuentro informativo " de novios, donde se les dará la bienvenida, y se les informará de todo tipo de detalles con respecto a la boda. Las fechas de estos encuentros se encuentran en los carteles de información de la secretaría (o bien las pueden consultar en la página web parroquial: www.steresita.com).
- Deben realizar obligatoriamente el curso prematrimonial , que los beneficiará en su formación y con el cual podrán entender mejor el verdadero compromiso que conlleva el matrimonio. En nuestra parroquia, este curso se imparte durante dos sábados seguidos, de 9.30 a 11.30 a .m., y se tratan aspectos teóricos y prácticos del matrimonio. (Las fechas de los cursos están anotadas en los carteles de información de la oficina parroquial; o también pueden consultarlas en la web) . Al término del mismo, se les dará un certificado, que les servirá en cualquier parroquia. Si no pueden hacer el curso en nuestra parroquia, pueden realizarlo en cualquier otra, y bastará que traigan el certificado respectivo.
- Es necesario la entrega de algunos documentos y lo ideal es hacerlo cuanto antes, para evitar problemas (el plazo máximo de entrega es hasta una semana antes de la boda). Los detallamos a continuación:
5.1 La fe de bautismo de cada novio (debe ser actualizada, es decir, no tener más de seis meses de emisión).
5.2 El certificado del matrimonio civil (si se van a casar unos días antes de la boda, deben avisarnos con tiempo).
5.3 Copia de las dos cédulas de identidad .
5.4 La " dispensa de proclamas de la Curia" : este es un certificado que la secretaria les entrega para que lo lleven al Arzobispado y se lo firmen, (dejando allí constancia de su matrimonio) y lo deberán traer a la parroquia.
5.5 Si ambos novios no son de esta parroquia, se necesita el permiso de la parroquia respectiva de ambos que autorice el casamiento en nuestra Iglesia.
- Una vez hecho todo esto, dos o tres días antes de la boda se les llamará a la oficina parroquial para el 'informe prematrimonial', ( lo que se denomina " la firma del libro "). Es el momento oficial-legal en el que delante del Sacerdote, firmarán en el libro de boda que desean casarse con total libertad y responsabilidad. Y cada uno de ustedes deberá traer un " testigo " que los conozca suficiente tiempo, y que declarará bajo juramento, delante del Sacerdote, acerca de la madurez de ustedes para el compromiso que van a adquirir. Estos "testigos" pueden ser familiares cercanos , o amigos, (excepto los padres y hermanos).
- Por último, el día de la boda los novios han de confesarse , para poder recibir el Sacramento en la gracia de Dios. Preparen bien esa confesión, para empezar su nueva vida con el corazón lleno de la gracia y el perdón de Dios. (Con todo, es muy aconsejable y conveniente no dejar la confesión para el último momento, porque, a causa de las ocupaciones del día de la boda, se corre el peligro de no encontrar tiempo para la confesión. Por lo contrario, es necesario hacer de los meses que faltan para el matrimonio una oportunidad para practicar más intensamente la religión, confesándose con mucha frecuencia, comulgando, participando en la Misa dominical.; de tal modo que los dos novios, caminando así por un camino de santidad hacia algo santo como es el Sacramento del Matrimonio, hagan de su celebración el comienzo de una vida verdaderamente fundamentada en Cristo Jesús).
- Si hay alguna situación especial en su matrimonio, (ej.: viudez, pertenencia a otra religión, origen extranjero, etc.), consúltenlo con la secretaria, que con todo gusto les dará la solución adecuada al caso.
Una vez que hemos visto el proceso administrativo, pasemos a los detalles de la ceremonia.
Detalles de la Ceremonia:
La ceremonia religiosa de su boda tiene muchos detalles, que si los cuidamos, y los vemos desde el punto de vista de Dios, embellecerán mucho más su matrimonio. Por ejemplo:
- Las fotos : es hermoso tener fotos de la boda, lógicamente, pero no debemos permitir que se vuelva lo más importante. Deberán advertirle al fotógrafo que contraten que sea discreto; que no tome fotos durante las lecturas y la predicación, que no se pasee por el altar distrayendo a todos; en fin, que les deje tiempo para estar con Dios. Tengan en cuenta que lo más maravilloso de la boda ocurre en sus corazones, y esto nunca podrá ser captado por una cámara o filmadora...
- Música : el canto embellece la ceremonia, pues es una manifestación de arte y piedad. Pero el canto debe acompañar la ceremonia, no ser protagonista . Y los cantos han de ser apropiados a la unción y reverencia que están dando a la boda. Cada cosa tiene su momento, y en la Iglesia hay que cantar canciones de Iglesia. Por eso, no es correcto introducir en la ceremonia canciones profanas, o del mundo... Además, ¡tan bellas que son las canciones de la Santa Madre Iglesia, como el Ave Maria, Panis Angelicus, etc! Coordinen la música con el Sacerdote, y verán cómo la ceremonia gana en belleza y devoción.
- La vestimenta de la novia y las damas de honor: Las novias y sus damas han de ser conscientes de que van a participar en un Sacramento, en un acontecimiento sagrado, protagonizado por el mismo Dios. Por esto, han de vestir de tal modo que se excluyan detalles mundanos como los escotes, transparencias y demás recursos de la moda actual. A veces las novias y su comitiva vienen tan incorrectamente vestidas a los matrimonios que uno se pregunta si realmente acuden con la actitud espiritual que la Casa de Dios exige. Siendo realistas, no podemos controlar la vestimenta de los invitados a una boda, pero, indudablemente sí que se puede lograr una mejor vestimenta en las novias y su corte . No permitan, pues, estimadas novias, que sea la moda mundana la que marque el estilo de los trajes, sino que éste sea un signo de pureza y dignidad.
- Las flores : Son un regalo, una ofrenda para Dios, para Su Casa. Por lo tanto, no se trata de hacer cosas raras o estrambóticas con las flores para "competir" con otras novias o para "impresionar" a los invitados, sino que están puestas para adornar la iglesia con sencillez y buen gusto. Por este motivo, para preservar estas virtudes, hemos puesto algunas normas, que son las siguientes:
4.1 En la parte del altar, que es la más sagrada, debemos mantener la sobriedad y unción colocando cinco, siete, o, como máximo, nueve arreglos florales: uno bajo la mesa del altar, cuatro o seis en el presbiterio (en los pedestales de la parroquia), y dos más, si lo desean, frente a la Virgen María y Santa Teresita. La hora de llegada de los arreglos florales debe ser antes de las 15h30, ya que tenemos en la parroquia otros actos litúrgicos (bautizos, rezo del rosario, Misa, etc, que impedirían la sustitución de las flores y la colocación pausada y bien hecha de los nuevos arreglos. Por otro lado, es ya una costumbre arraigada en los novios que, como ofrenda y regalo a la Virgen, los arreglos florales de la boda los dejen en la Iglesia, justamente por lo que hemos dicho: porque son una ofrenda para el Señor. ( Por otro lado, si por cualquier razón no van a colocar flores, la parroquia pondrá las que tengamos).
4.2 En la parte del corredor o pasillo central de la parroquia, pueden poner el número de arreglos que deseen (aunque suele aconsejarse que no sean más de veinte). La hora de entrada de estos arreglos tendrá que ser después de la Misa de 19h00, pues si se ponen antes, se corre el peligro de que la gente que asiste a la Misa, al ir por el pasillo a comulgar, puedan tocarlos, desarreglarlos, o algún niño pueda tirarlos. Entonces, para que luzcan bien los arreglos, lo mejor es colocarlos después de la Misa. Si han decidido donar los arreglos a la parroquia, bienvenidos sean. Si no, la florería ha de encargarse de retirarlos y llevarlos a donde ustedes lo hayan elegido.
4.3 Otros detalles, que deben hablar con la florería, son:
4.3.1 No usar maceteros de piedra, ya que rayan el piso de mármol.
4.3.2 Traer los arreglos con oasis o en recipientes plásticos o de barro.
4.3.3 Traer los arreglos listos para colocar, pues no es de buen gusto ni está permitido, lógicamente, trabajar en las afueras de la Iglesia, como si fuera un mercado.
4.3.4 No cambiar los maceteros dorados de la parroquia que tenemos en el altar, pues eso preserva la unción y solemnidad de la ceremonia, y evitamos esa tentación en la que a algunos caen de "querer impresionar".
4.3.5 No se permiten adornos con velas, pues la experiencia nos ha demostrado lo peligroso que puede ser, por la actuación de los niños, etc.
4.3.6 Los adornos del corredor no se pueden "atar" a las bancas, pues las dañarían, y esto se tiene que evitar a toda costa.
4.3.7 Y por último, recordemos algo obvio: que el personal de la florería ha de hacer su labor siempre con gran respeto, en silencio y con respeto, pues están en la Casa de Dios.
- Otro detalle importante en la ceremonia de su boda es el tema de la puntualidad . Esta virtud denota educación, respeto, y caridad. Con Dios, con el sacramento, y con el prójimo. No creamos que nos veremos más importantes por hacer "esperar" a los demás. Estaríamos haciendo esperar a Dios... y eso es una grave falta de respeto. Además, la parroquia puede tener otros compromisos que no se pueden retrasar, y obligaríamos al Sacerdote a tener que recortar la ceremonia de la boda. Por tanto, seamos respetuosos, cumpliendo la puntualidad.
- Un último tema: a veces, los novios preguntan: "¿Cuánto nos van a cobrar por la boda?". La respuesta es sencilla. La Iglesia no "cobra" nada por los sacramentos. Los sacramentos son gratuitos, puesto que la gracia de Dios no tiene precio que pudiera pagarse por ella. Lo que frecuentemente ocurre es que, con ocasión de la boda, los fieles suelen dar a la Iglesia un donativo para cubrir los múltiples gastos que la vida de la parroquia ocasiona. Por lo tanto, simplemente se apela a la generosidad de los fieles, -a su generosidad con Dios y con la parroquia-, para ayudar a costear las necesidades parroquiales.
- Finalmente les recordamos lo más importante. San Pablo dice: Nadie puede poner otro cimiento que Jesucristo. Después, si uno construye sobre este cimiento con oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, paja, la obra de cada cual quedará al descubierto, cuando sea probada por el fuego (1 Co 3:11-13).
Relacionando esto con el tema de esta folleto, podemos decir que ningún católico, si quiere hacer de su vida matrimonial un camino de auténtica felicidad que les lleve al cielo, puede poner como cimiento de su vida matrimonial la 'unión libre' o el simple matrimonio civil, sino que ha recibir la bendición de Jesucristo en el Sacramento del Matrimonio, porque, como dice S. Pablo nadie puede poner otro cimiento que Jesucristo. En este sentido, indudablemente, Cristo ha de ser el Fundador de todo hogar cristiano, el que dé inicio a la vida familia. Sin embargo, no basta con esto. Muchas parejas se casaron por la Iglesia y fracasaron. Fracasaron porque, luego de acudir al templo para el Matrimonio, se olvidaron de Dios y la práctica religiosa y se sumergieron en una vida materialista y vacía de Dios, lejos de Su Casa. Es preciso, por ello, que Cristo no sea sólo el 'Fundador' de un hogar. Él no quiere ser sólo el Fundador, -como los fundadores de una ciudad, que intervinieron al comienzo y, luego, la ciudad vive sin ellos-. No. Cristo ha de ser también el Fundamento de la vida matrimonial, la base, el constante soporte de ella.
Pero algo más. Habiéndose casado por la Iglesia, o sea habiendo puesto a Cristo por cimiento mediante la celebración sacramental, después, los esposos, puede cometer el error de edificar con madera, heno, paja , es decir, llevar una vida sin Dios; o pueden, por lo contrario, hacerlo con l as piedras preciosas de una asidua práctica religiosa: de la Confesión, la Eucaristía, la oración y la práctica de las virtudes: la castidad, la caridad, la sinceridad, la justicia, la sobriedad.
Cuando venga el fuego de las tentaciones y estratagemas del Demonio para echar por tierra la vida hogareña, sólo los matrimonios que, además de hacer de Cristo el fundador, hicieron del Señor el fundamento de su hogar, podrán resistir. No pocos matrimonios celebrados en el templo fracasan precisamente por eso: porque, una vez que se casaron por la Iglesia, se olvidaron de Dios.
Es lo mismo que dice Jesús: Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca. Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina.» ( Mt 7: 24-27).
Por esto, una última e importantísima recomendación: una vez casados, vengan a la Casa de Dios, su Padre, y vivan una vida verdaderamente cristiana.
Sí, el día de la boda es un día feliz; pero la felicidad de la vida matrimonial depende de lo que viene después. El Sacramento del Matrimonio no es sólo la celebración, sino la pareja unida en Cristo, fundamentada en Cristo.
¡Que Dios los bendiga, queridos novios!
Para cualquier duda o consulta, les recordamos los datos parroquiales más importantes:
* Horario de oficina: de lunes a viernes de 9h00 a 12h00 y de 15h00 a 18h00.
Sábados: de 9h00 a 12h00.
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* Página web: www.steresita.com
Fechas charlas prematrimoniales
2 sábados: 9h30 a 12h00
Año 2008
Marzo 1 y 8
Mayo 3 y 10
Julio 12 y 19
Septiembre 6 y 13
Noviembre 8 y 15
Enero 10 y 17 (2009) |