| La Santa |
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| Sta. Teresita - La Santa | ||
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“La flor que va a contar su historia se regocija de tener que publicar las absolutamente inmerecidas gracias de Jesús para con ella… Él ha querido, en su amor, preservarla del soplo envenenado del mundo”. |
| La Santa |
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| Sta. Teresita - La Santa | ||
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La oración puramente meditativa, en la que no se mezcle pronto algo de contemplación, es cosa rara. Lo mismo ocurre con la contemplación, en la cual, por lo menos al principio, se vuelve a menudo a la simple meditación. |